El drama de quienes quedaron atrapados en los cruceros
Las operaciones de los cruceros fueron inicialmente suspendidas por 30 días, un tiempo que para entonces (marzo) parecía suficiente para que pasara la pandemia de la Covid-19. Pero eso no ocurrió, dejando a los trabajadores de estos barcos en un limbo que se extendió por 50, 60 y más días.
Los Centros para Control de Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) extendieron la orden de no zarpar y los distintos países, preocupados por la diseminación del coronavirus, cerraron sus puertos a los cruceros.
El 13 de marzo el Royal Caribbean canceló todas sus operaciones. En apenas 24 horas, la pandemia del coronavirus había puesto las vidas de sus tripulantes patas arriba. “Eso ocurrió el primer día. Fue una sorpresa impactante. Este no era el plan. Era una pesadilla”, le dijo a la BBC Mundo Caio Saldanha, un DJ de 31 años de edad.
A más de dos meses, este joven DJ y su novia de 29 años permanecen varados en el mar, aunque a bordo de otro crucero. Aunque desean desesperadamente regresar a casa no pueden. Para su frustración, ellos, al igual que decenas de miles de otros tripulantes de cruceros, no han podido hacerlo. Mientras los pasajeros de los cruceros fueron repatriados gradualmente en marzo y abril, muchos miembros de la tripulación no han corrido con la misma suerte.
En momentos en los cuales aún no se ve claro el fin de la pandemia, la Guardia Costera de Estados Unidos le dijo a la BBC que se cree que hay unos 54.200 tripulantes a bordo de 85 cruceros en aguas de ese país. Sin embargo, el 17 de mayo el diario Miami Herald estimó que hay más de 100.000 personas en una situación similar alrededor del mundo.
Royal Caribbean, una empresa con sede en Estados Unidos, informó que había hecho arreglos para que los tripulantes británicos fueran enviados de vuelta a Reino Unido desde Miami. Pero, dada la gran cantidad de empleados que tienen, lograr enviarlos a todos a sus casas es un problema logístico importante para las empresas de cruceros.
La muerte reciente de varios de ellos ha profundizado el malestar.
El mes pasado, un miembro de la tripulación del barco Jewel of the Seas de Royal Caribbean cayó por la borda.
La compañía le dijo a la BBC que estaba “cooperando con las autoridades con su investigación”, pero no confirmó si la persona había muerto.
Más recientemente, la empresa Princess Cruises informó que un miembro de la tripulación había muerto tras haber saltado aparentemente por la borda en el Regal Princess en aguas próximas a Países Bajos.
Un tripulante canadiense dijo que las muertes han aumentado la ansiedad a bordo del Majesty of the Seas, de Royal Caribbean, donde hubo protestas la semana pasada.
Además de la carga financiera, la desesperación de estar encerrado en un crucero vacío ha pasado factura a Saldanha y su prometida. Durante 21 días, los mantuvieron en cuarentena en el barco Celebrity Infinity, confinados en una pequeña cabina. "Teníamos una ventana, pero no aire fresco ni podíamos acceder a él. Estuvimos allí durante 21 días, en contra de nuestra voluntad. Intentamos desesperadamente conseguir ayuda", dice Saldanha.

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